Tener buenas ideas no sirve de nada si luego las plasmas en un PowerPoint descuadrado o vas al campo con un papel arrugado en el bolsillo.
Si tus documentos parecen de colegio, te tratarán como a un entrenador amateur. Así de simple. El orden visual genera autoridad. Si quieres que tus jugadores y tu directiva te respeten, tu trabajo tiene que entrar por los ojos antes de pisar el césped.